Principal Puntos de  Venta Despierta Hierro Monte Tauro El Almogávar El Escultor El Autor

 Roger de Flor

 

 

ROGER DE FLOR PUDO HABER SIDO EL ALEJANDRO MAGNO ESPAÑOL

 

 

Conmemoramos este año 2005 el 700 Aniversario de la muerte de Roger de Flor, quien fue el inspirador y creador de la epopeya almogávar en Bizancio. 

Su asesinato, ordenado por el Coemperador Miguel Paleólogo, en la ciudad imperial de Adrianópolis, puede ser calificado como una de las peores conspiraciones de la Edad Media, y cuyas terribles consecuencias nos pueden descubrir muchas de las claves que marcaron decisivamente la Historia que fue y la que no fue. 

Roger de Flor llegó a Constantinopla unos años antes en loor de multitudes. El Emperador Andrónico Paleólogo le concedió las máximas dignidades imperiales y le dio en matrimonio a su propia nieta, la Princesa María. 

Su misión consistía fundamentalmente en expulsar a los turcos que saqueaban el Imperio. Para tal menester contaba con la mejor Infantería de la Edad Media, Los Almogávares, bravísimos soldados españoles cuya furia en el combate revestía carácter sobrenatural. 

Roger de Flor se fue a Bizancio huyendo de los poderosos enemigos que le acosaban y que le obligaron a tomar sendas peligrosas y desconocidas.

La Salvación de Bizancio

 

Perseguido por la Iglesia, por su pasado templario, por Francia y por parte de la Casa de Aragón, una vez que finalizó sus servicios al Rey Fabrique de Sicilia, proyectó magistralmente una de las historias más deslumbrantes de la Edad Media: La Salvación de Bizancio frente al Turco. 

La vida no le había resultado fácil; siempre huyendo de sus enemigos interiores y exteriores, Roger de Flor planifica para la Compañía Almogávar el mejor escenario de batallas y gloria que un soldado cristiano de la época podía desear: defensa de la Fe, engrandecimiento de la Patria y suculentos botines.  

Nada más llegar a Bizancio se inició la campaña contra los turcos que resultó terriblemente destructora para éstos. 

Los Almogávares asaltaron los campamentos turcos, liberaron las ciudades bizantinas ocupadas o sitiadas, venciéndoles en sucesivas batallas, hasta que ocurrió la increíble victoria almogávar en el Monte Tauro el día quince de Agosto de 1304, festividad de la Asunción de la Virgen, en la que siete mil almogávares arrollan a un Ejército de treinta mil turcos. 

Desde ese momento, los turcos dejaron de ser ya una amenaza seria para Bizancio.  Roger de Flor había cumplido ya su difícil misión. El contrato con Bizancio había sido cumplido de forma magistral. La nueva Paz en Bizancio se vislumbraba con inusitada fuerza gracias a Roger de Flor y sus aguerridos Almogávares. 

 

Roger de Flor no cruzó su Rubicón

 

Hay momentos en la vida de un héroe que marcan su inmortalidad. Julio César alcanzó su inmortalidad cuando desoyendo las indicaciones del Senado Romano, cruzó el Rubicón y conquistó Las Galias. O siglos antes, cuando Alejandro Magno, según cuenta la leyenda, cortó el nudo gordiano y a continuación conquistó Asia. 

Alejandro en la batalla de Issos. Fragmento del mosaico romano

Roger de Flor puedo haber sido un segundo Alejandro Magno

 

Roger de Flor tuvo la inmortalidad al alcance de su mano. Después de su prodigiosa Victoria en el Monte Tauro, tenía abiertas de par en par las puertas de Asia. Hay un gran paralelismo entre la Batalla de Issos, en la que Alejandro Magno venció a Darío III, y la Batalla del Monte Tauro. Con una proximidad entre ambas que nos invita a soñar, podemos imaginarnos lo que habría cambiado la Historia si Roger de Flor y sus 7.000 Almogávares se hubieran dirigido a Tierra Santa, o a la India, o a Egipto. 

¿Y por qué no lo hizo, por qué no cruzó su Rubicón hacia la inmortalidad?

 

El conflicto interior de Roger de Flor 

El carácter de Roger venía determinado por una infancia y una adolescencia muy difíciles en las que los conflictos de todo tipo constituyeron sus motores existenciales. 

Los pérfidos políticos bizantinos pronto descubrieron el “Talón Aquiles” que constituían en Roger los miedos y dificultades que le acompañaron desde que nació. 

Los bizantinos concedieron a Roger los reconocimientos y honores oficiales que nunca antes tuvo en vida. Le halagaban el oído y le realizaron suntuosas demostraciones falsas de insincero afecto. Debilitaron su espíritu militar para convertirles en un instrumento más de la decadente política bizantina. Además, le emparentaron con la Familia Imperial para hacerle creer que era uno más de ellos, concediéndole la dignidad de Megaduque del Imperio.

 

La Traición bizantina 

La Traición Bizantina tuvo sus manifestaciones previas al asesinato de Roger: el robo de los tesoros almogávares custodiados en la ciudad bizantina de Magesia, el pago a los servicios militares de Los Almogávares con moneda devaluada, etc... 

Circunstancias adversas todas ellas que anticipaban un fatal final para el Caudillo Almogávar. Hasta su propia esposa María, la nieta del Emperador, le prevenía de lo retorcido y traicionero de una Corte en la que había crecido y sido educada. 

Los mismos amigos de Roger le aconsejaban que fuera prudente y cauteloso frente a los griegos que no cesaban en dar pruebas de enemistad hacia el Ejército que le había liberado de sus peores enemigos. 

Sin embargo, Roger se mostraba ausente y embelesado por los sueños de grandeza imperial que habían germinado en su persona, fruto de hábiles maniobras imperiales. Roger no atendía a los consejos de advertencia, pecó de autosuficiencia y eso le costó su fatal destino. 

 

Asesinato de Roger de Flor 

La imprudencia de Roger causó no sólo su propia perdición, sino también la de miles de sus Almogávares que estaban desparramados por todo el Imperio. 

El lugar de su vil asesinato no podía ser más alevoso y premeditado: un banquete imperial celebrado en el Palacio de la ciudad de Adrianópolis. 

El Coemperador Miguel Paleólogo fue el instigador de su crimen, que fue ejecutado por el General Georgio de las fuerzas auxiliares de Los Alanos, que con ello vengó la muerte de su hijo en manos de Los Almogávares unos meses antes. 

En ese día fatídico para el Imperio en que ocurrió el asesinato de Roger, el 4 de Abril de 1304, el tiempo transcurrió con una lentitud criminal, como si anticipase las sangrientas venganzas que aquel hecho iba a ocasionar. 

En mi opinión, el crimen de Roger fue un acto suicida de los bizantinos, una inmolación retardada de la que ya nunca más se recuperarían. 

Con la muerte de Roger, se inició una cacería humana contra los españoles residentes en el Imperio que afectó a más de 5000 Almogávares y otros tantos comerciantes españoles. 

Una furia aniespañola alimentada no sólo por los políticos bizantinos sino también por los genoveses, verdaderos usufructuarios del Imperio que temían el creciente poder militar y comercial de los españoles de Aragón. 

Matando a Roger, Bizancio se suicidaba, pues acababa con la única fuerza militar capaz de ahuyentar a sus crecientes enemigos. En ese día negro, Bizancio comenzó a morir de verdad, pues ya ninguna ayuda podría esperar de Occidente con esa ingratitud tan manifiestamente criminal. 

 

La Venganza Catalana

  Muerto Roger, los 2000 Almogávares supervivientes se reagruparon en la ciudad de Galípoli en busca de un lugar desde el cual vengar la muerte de su Caudillo y la de miles de sus compatriotas. 

Pero es muy cierto que esa llamada Venganza Catalana fue en la mayor parte de sus capítulos una lucha por su supervivencia en un territorio hostil decidido a exterminarles. Los Almogávares, sin aliados, sin avituallamientos, acorralados, salieron a campo abierto a vender caras sus vidas y al final resultó que fueron capaces de vencer a cuantos Ejércitos, muy superiores en número, se dirigieron contra ellos. 

Las increíbles batallas de Galípoli y Apros están escritas en la Historia Militar con de las más asombrosas por los estudiosos. 

Los Almogávares se había convertido en dioses de la guerra, y no pararon hasta arrasar y destruir todo lo que participó en el asesinato de Roger y de sus Hermanos.

 

 

Principal ]

Enviar correo electrónico a postmaster@berenguerderocafort.com con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
Copyright © 2005 Guillermo Rocafort
Copyright © 2005 Antonio Colmeiro

Última modificación: 02 de giugno de 2006

Esta Web está dedicada a mi Madre, toda una Almogávar del Siglo XXI